Por: Agencias
Estados Unidos.- Todas las mañanas, Kaden, un bebé de apenas cuatro meses, realiza el mismo gesto para expresar que al fin es libre, pero continúa un poco modorro.
La felicidad del niño al desprenderse de las mantas que lo cubren ha logrado que millones de personas se enamoren de él y su ternura tan sólo un instante.
De acuerdo con sus padres, Kaden es envuelto durante las noches debido a que le brinda comodidad y seguridad mientras duerme, pues sufre del "reflejo del Moro" (miedo a caerse o a los sonidos fuertes).